El cine sin límites es posible: así funciona la tarifa plana en Bélgica

El cine sin límites es posible: así funciona la tarifa plana en Bélgica

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La cadena de cines UGC es uno de los gigantes de la distribución en salas y uno de los más reconocibles de Europa. Fundada en Francia en 1941, la cadena tiene el grueso de sus pantallas en Francia, con más de 350 pantallas en cerca de 40 cines. UGC es una de las grandes innovadoras y pioneras a la hora de afrontar y plantar cara a la cada vez más alarmante caída de espectadores de las salas de cine. Y lo hacen de la mejor forma posible: ofreciéndolas a un precio muy, muy asequible.

En Bélgica, país de adopción de un servidor, la cadena UGC tiene siete cines, con dos grandes complejos en la ciudad de Bruselas y 26 pantallas entre los dos, además de distintos acuerdos con otras salas de cine con las que comparten ese detalle tan preciado por buena parte del mundo que es la tarifa plana.

El precio de la entrada

Pero UGC no solo vive de tarifa plana, plan que viene a ser la guinda del asunto, y existen muchas opciones diferentes para acceder a un estreno, reposición o a lo que surja, porque aquí siempre están haciendo cosas en los cines, que van más allá de los descuentos a los mayores de sesenta o a los infantiles, aunque es estimable la bajada de los precios en las salas de cine españolas. En ese sentido, España se marca un tanto a favor, con un precio medio de 7€ por entrada.

UGC cola

Las entradas de cine de la cadena UGC tienen diferentes tarifas según las sesiones y, claro, la edad del espectador. En las sesiones matinales, a las 11 de la mañana, una entrada tiene un precio único de 6,50€, mientras que el precio de las entradas a partir de las 14:00 llega hasta los 11 euros, marca de la tarifa estándar, casi cuatro euros por encima de la actual media española. Esa media actual debería ser el reclamo para los espectadores: amigas, amigos, tenéis unos cines maravillosos en vuestras ciudades (lo sé, no todos), aprovechad estos precios.

Volviendo a UGC, las tarifas reducidas para estudiantes o menores de 18 años (previa identificación) son de 9€ y los grupos escolares tienen la misma tarifa que las funciones matinales. Además, una vez al mes, la cadena organiza UGC KULT, rescatando clásicos de cualquier época y proyectando en 35mm títulos como ‘Psicosis’, ‘El gran Lebowski’ o ‘Heat’.

Ugc Cajeros

Como es habitual en el resto de salas de cine, el suplemento para las gafas (reutilizables) en proyecciones 3D se paga. Cada par de gafas cuesta 2€, pero una vez adquieres una puedes llevarlas a todos los pases en 3D que repitas.

Las guerra de las salas

Existen, además, diferentes tarifas recargables, como la tarjeta del metro. La fórmula UGC 5 asciende a 30€ y ofrece cinco entradas mensuales. Nada mal, ya que sale a más de una vez por semana. Pero hay letra pequeña: deben ser pases a partir de las 18:30 de la tarde. Esto que podría parecer un inconveniente en realidad es una ventaja, ya que las entradas a 6€ (el precio por entrada con este abono) son las de las sesiones matinales.

La fórmula UGC 7 ofrece igualmente cinco entradas utilizables cualquier día de la semana a cualquier hora. Su precio es de 39€, con lo que sale cada entrada a algo más de 7 euros y medio.

Tarjeta UGC Unlimited

La verdadera estrella de la función es la jugada maestra llamada UGC Unlimited, algo muy superior a cualquier oferta ofrecida por MoviePass respecto a las salas de cine. Pero como todo en la vida, tiene truco. Mientras el gigante americano planea llegar a España ofreciendo una entrada al día, la tarjeta ilimitada de UGC te da carta blanca para ver todas las películas las veces que quieras. A diario. El paraíso. Por 18,90€ al mes.

¿El truco? Pues que en Bruselas (por ejemplo) apenas hay competencia. Un par o tres de salas más (maravillosas) que compiten como pueden ante el gigante. Asientos reclinables, “sofás” para parejas, servicio de bar… ver una película en una ciudad tan llena de cultura mantiene el estatus de “ritual” que poco a poco vamos perdiendo.

Ahora toca que MoviePass mueva ficha y las salas nacionales acojan la propuesta con los brazos abiertos. Fácil no será, porque UGC hace años que salió huyendo de España. ¿Lo conseguirá MoviePass o terminaremos por convertir los cines que nos quedan en restaurantes y franquicias?

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