Carlo Padial según Carlo Padial: el director de 'Bocadillo' repasa sus películas

Carlo Padial según Carlo Padial: el director de 'Bocadillo' repasa sus películas

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Esta semana solo se ha hablado de una cosa: 'Bocadillo', la (falsa) película del joven Wismichu, una de esas leyendas de Youtube que cuenta con millones de seguidores y millones en ingresos anuales. Seas del perfil que seas, conoces la historia. Influencer TOP presenta película en festival TOP, pero al final resulta que todo era parte de un experimento en forma de documental que se producía en ese mismo momento.

El joven Ismael Prego explicaba ayer en su canal todo lo que había alrededor de la polémica y qué era lo que estaba pasando en realidad. Y cuando salió el nombre del protagonista de este artículo empezamos a comprobar que todo encajaba.

Hemos tenido la ocasión de comprobar de viva voz que todo el rodaje de lo que será la próxima película de Carlo Padial es alto secreto, así que hemos hablado con el director para que nos cuente con sus propias palabras en qué consiste su mundo. Bienvenidos al universo de Carlo Padial.

El mundo de Carlo

Escritor, editor, realizador, productor, director, reportero gonzo... Carlo Padial es un todoterreno que lo da todo en cada uno de sus trabajos. Pero siempre desde la bajona. Es complicado diferenciar a la persona del personaje, y esa bruma de confusión y desencanto solo refuerza su carismática presencia. "Mis personajes no necesariamente piensan como yo. No estoy seguro de que piense todo lo que digo ni cuando actúo en directo. Estoy interesado en estados de ánimo e ideas y creo que hay un exceso de peso en la opinión hoy en día, y eso sí será un tema en la próxima película".

Fotograma de

Este fan de Cassavetes y Bresson pasó diez años malviviendo junto a Carlos de Diego en sótanos de productoras desarrollando guiones y proyectos que no llegaban a ninguna parte. Durante esa época ambos desarrollan una serie de mecanismos que terminaron por encontrar su lugar natural en internet, como 'El viejo gamer', 'Quiero ser negro' o la obra que los eleva al cielo: la maravillosa locura que fue 'Go, Ibiza, Go', lo más radical que nadie ha realizado jamás por aquí.

Tras un montón de esfuerzo y duro trabajo, esta rata de filmoteca da el salto al largometraje con una adaptación de su propia obra previa, 'Mi loco Erasmus'. "Para nosotros fue algo muy importante, porque es una película desde un sótano muy diferente a los que habitualmente ocupábamos Carlos y yo, trabajando para otros. Fue nuestro make-or-break, llegábamos de una larga travesía por el desierto y fue el momento de plantarnos. Durante la presentación de un piloto que habíamos hecho para una productora, Carlos y yo decidimos que todo se acababa ahí. Hartos de seguir el dictado de gente que no tiene ni puta idea, decidimos hacer nuestra propia historia a partir de ese momento. Fue una ruina feliz".

Cara y cruz

Su siguiente película fue 'Taller Capuchoc', otro triste retrato del fracaso personal en forma de talleres literarios que a su responsable no le gusta demasiado. "Gente a la que aprecio y valoro su opinión me dice que les gusta más que la otra, pero a mí no. Para mí es como una mixtape, no estoy muy contento con el resultado. Los artistas de rap que me gustan tienen discos y tienen mixtapes, y en ocasiones las mixtapes me gustan más que algunos discos, pero no es el caso.

Es una mixtape hecha desde un cierto enfado, porque estaba convencido de que tal y como había ido 'Mi loco Erasmus' iba a conseguir una peli con más medios. Pero no lo conseguí. Escribí el guión para una productora y el proyecto se cayó, y desde ahí decidí no parar y seguir con lo que teníamos, y no era demasiado. Tenía a Noguera, con el que siempre quiero hacer cosas, pero es una peli que hicimos con nada. De hecho no tenía ni para la llevar la peli a los pases que organizábamos. Iba andando con el usb en la mano".

Hasta el momento, la obra maestra de Carlo Padial es 'Algo muy gordo', película que contó con la inestimable ayuda de Berto Romero, uno de nuestros grandes cómicos y sin el que la película no hubiera existido. "Sin ella no podría estar rodando otra película ahora mismo. Poder pasar de hacer pelis sin dinero a tener un presupuesto y no usarlo, la paradoja en la que vivo, Y ahí es vital Berto. Sin Berto no podría haber hecho nada de esto. Me ha cambiado la vida. Yo estaba con el making de 'Un monstruo viene a verme' y me llamó para hacer algo juntos. Rodeado de tanto croma en el rodaje de Bayona se me ocurrió la idea de usar ese mundo. Pensaba que si la gente no se toma en serio los making, yo iba a rodar una película que en realidad era eso, que es algo que he ido haciendo constantemente".

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