‘Tully’: Charlize Theron eleva una interesante reflexión sobre la depresión posparto que falla al final

‘Tully’: Charlize Theron eleva una interesante reflexión sobre la depresión posparto que falla al final

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Nota de Espinof

El dúo profesional formado por el director Jason Reitman y la guionista Diablo Cody había dado pie hasta la fecha a dos películas. La primera fue ‘Juno’, una de las producciones independientes más populares de la pasada década por la que él fue nominado al Oscar -también lo fue la propia película y Ellen Page, su protagonista- y ella se llevó la estatuilla para casa.

Algo más desapercibida pasó ‘Young Adult’ pese a ser mejor película y contar con una excelente interpretación de Charlize Theron, quien vuelve a ponerse las órdenes de Reitman en ‘Tully’, su nueva colaboración con Cody. En esta ocasión la depresión posterior al parto es el tema sobre el que se construye una apreciable propuesta en la que brilla el trabajo de su protagonista, lo cual permite que incluso se sobreponga a un desenlace cuestionable.

Sabe de lo que habla

Theron Charlize Tully

No es casualidad que la propia Diablo Cody escribiese el guion después de dar a luz a su tercer fijo, exactamente el mismo trance por el que pasa Marlo (Theron) en ‘Tully’, ya que el primer acto de la película nos explica muy bien cómo va viéndose superada cada vez más, y eso que ya de entrada lo tenía difícil por las particularidades de otro de sus hijos.

Ese cansancio físico y mental está perfectamente presentado para que entendamos bien qué le lleva a decidirse por algo que rechazaba inicialmente. Esa agotadora rutina también es mostrada muy bien visualmente y además se aprovecha para ir estableciendo de una forma sencilla pero efectiva qué pueden aportar el resto en personajes, en especial el marido -solvente Ron Livingston- y el hermano -más que correcto Mark Duplass-.

No obstante, ‘Tully’ es la historia de Marlo y de cómo la entrada en su vida de una niñera nocturna hace que su vida cambie y recupere esa parte de su personalidad que había quedado sepultada por sus obligaciones del día a día. Ese reencuentro interior es algo que se nota ya solamente con sus expresiones corporales, dejando de lado el hecho de estar completamente saturada y pudiendo volver a disfrutar de la vida por así decirlo.

‘Tully’, más luces que sombras pero con una pega importante

Escena Tully

Theron está impecable en todo momento, pero es verdad que llega un punto en el que uno incluso agradece que vuelva a ser persona en lugar de ser únicamente una madre. Esa distinción es muy importante para entender el mensaje que nos quiere transmitir la película, pero el problema es que lo hace basándose en una decisión de guion condenada a no pasar desapercibida por mucho que antes de llegar a ello ya haya alguna señal en esa dirección.

Por mi parte, me parece una decisión que encaja con el mensaje de la película pero ojalá Cody hubiese ido en otra dirección, ya que depende de lo que podamos llegar a creernos ciertos detalles que cuesta asumir sin más. Es entonces donde esa naturalidad que busca la película muestra sus debilidades, aunque no lo suficiente como para que todo lo que habíamos disfrutado previamente se venga abajo por completo.

Mackenzie Davis Tully

En ese punto ayuda bastante la buena química de Theron con Mackenzie Davis, cuya entrada en la vida de la primera sirve para que abandone esa rutina que la estaba destruyendo. Sus conversaciones son interesantes y la relación de genuina amistad que surge entre ella funciona como motor narrativo mejor que cuando comienza un nuevo día y Marlo va mostrando los ajustes que va haciendo con su familia.

Por lo demás, Cody propone una reflexión interesante sobre la forma de sobrellevar la depresión posterior al parto y Reitman la ejecuta de forma correcta, aunque tampoco aporta nada especialmente distintivo desde su trabajo de puesta en escena –incluso lo que alababa inicialmente en el apartado visual es más fruto del montaje que de cualquier otra cosa-.

En definitiva, ‘Tully’ se queda por debajo de ‘Young Adult’, la anterior colaboración entre Theron, Cody y Reitman, pero tiene suficientes virtudes para que su visionado merezca la pena. Es cierto que ninguna de ellas está al mismo nivel que la actuación de su protagonista y que hay un detalle importante del guion que puede echar para atrás a más de uno, pero creo que os va a compensar verla.

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