'Infiltrados en clase', Policías polis

Facebook Twitter Flipboard E-mail

Esta película la protagonizan dos chicos muy tontos, realmente bobos, que vuelven a la escuela. El primer chico está interpretado por el actor estadounidense Channing Tatum. Es un chico muy fuerte, realmente fornido, y suele ir muy mal en los exámenes de sacar nota. El segundo chico lo interpreta Jonah Hill. Es un chico un poco gordo, con moderado sobrepeso, y suele ir muy bien en los exámenes, pero lo pasa francamente mal cuando se trata de hacer ejercicio.

Un día tienen problemas con unos tipos muy duros, de los que llevan tatuajes y chaquetas de cuero, pero su superior se enfada. Al parecer, el policía tontorrón, el atractivo Tatum, no le leyó los derechos y el otro se puso a disparar al aire en medio del parque. Total, que se meten en problemas y son desplazados a una unidad especial para policías que parecen y se comportan como adolescentes.

El caso es que alguien está vendiendo drogas a los adolescentes de un instituto norteamericano y los policías se infiltran allí para resolver el caso. La película es muy divertida porque presenta el tradicional esquema del “pez fuera de la pecera” aplicado de manera doble, buscando una redención dramática para sus dos protagonistas.

Desde que John Hughes procediera a inundar de profundidad los arquetipos de la comedia más o menos adolescente, las variantes han sido más o menos constantes. En esta versión de la serie creada por Stephen J. Cannell en los años noventa, abunda la comedia y se elimina prácticamente el drama, y las interacciones entre el personaje de Hill y los chicos populares son fuente de gags muy interesantes. El mejor gag de la película, por otra parte, retrata a esta pareja de colegas absolutamente colocados en el instituto y siguiendo las fases, narradas con la estética y las maneras de un videojuego.

La película está basada en una serie que daban en los años noventa y en la que salía Johnny Depp y tenía muchos policías polis y mucho humor de instituto. Entre los secundarios célebres de esa serie se cuenta Brad Pitt. El caso es que la película juega mucho con las bromas de película de acción. Los protagonistas esperan que todo explote y no lo hace. Es realmente divertido, de pasar un rato muy agradable, está llena de ingenio.

La película tiene como factor importante su contemporaneidad exquisita: así, los protagonistas no se comportan como verdaderos policías sino como su eco cinematográfico y televisivo y citan películas, como al final tras el tiroteo, como si eso fuera lo que esperan todo el tiempo. Es en este humor más o menos autoconsciente donde la película encuentra un tono francamente agradable e hilarante.

La película la dirigen Phil Lord y Chris Miller. Antes habían dirigido ‘Lluvia de albóndigas’ (Cloudy with a chance of meatballs, 2009) también para el mismo estudio, Sony. Yo creo que la película es muy divertida, de verdadera hilaridad y la recomiendo para pasar un ratito muy entretenido ¡espero que os divirtáis, chicos! Abuín no lo hizo, pero Mikel sí.

Comentarios cerrados
Inicio