'Bad Teacher', esta profesora sabe latín

'Bad Teacher', esta profesora sabe latín
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Las películas son los nuevos libros”. Elizabeth Halsey, protagonista de ‘Bad Teacher’.

El viernes tenía intención de ir al cine para ver ‘Beginners (principiantes)’ y acabé viendo ‘Bad Teacher’. No es que me confundieran sus carteles, con mujeres rubias, con el pelo recogido y vestidas de rojo, acompañadas por dos hombres; fue una cuestión de horarios. Pero el caso es que no me arrepiento de la decisión, ya que pasé un rato verdaderamente entretenido.

Dirigida por Jake Kasdan, ‘Bad Teacher’ nos habla de una mujer que desea dar un braguetazo y, mientras tanto, debe mantenerse trabajando como profesora de literatura. El patético instituto donde ejerce y los profesores lamentables que la rodean forman el pequeño mundo en el que se ve sumida durante el año escolar. Sin opciones de obtener nada fuera, deberá sacar el mayor partido posible a los que ofrece esta institución, mientras pasa por las clases cumpliendo con el mínimo trabajo.

Una de las formas de cubrir las lecciones de esta profesora, llamada Elizabeth Halsey, funciona como homenaje o parodia, según se quiera entender, a todas esas películas ejemplarizantes, en las que los profesores, a base de violencia y/o psicología y mano izquierda –en ocasiones, a base de buen rollo—, se hacen con una clase de adolescentes problemáticos. Mientras duerme la mona o se emborracha y coloca, Halsey les hace ver ‘Lecciones inolvidables’ (‘Stand and Deliver’, 1988) o ‘Mentes peligrosas’ (‘Dangerous Minds’, 1995), entre otras. Esto supone todo un posicionamiento ideológico para el guion escrito por Gene Stupnitsky y Lee Eisenberg, que no irá ni mucho menos por ahí en ningún momento.

‘Bad Teacher’ es una película sin vergüenza, en la que no hay pudor por mostrar escenas bestias o sexualmente fuertes y que no me extraña que haya obtenido la calificación de “R” en EE. UU. Sin embargo, esto no quiere decir que constantemente se esté mostrando sexo o escatología, cosas que a mí también me cansan y me parecen la manera más fácil de hacer comedia. Lo que quiere decir es que, con mucha tranquilidad, si hay que decir un taco o soltar una burrada, se dicen, como si no pasase nada, como en la vida real. Todo esta falta de comedimiento le aporta mucha naturalidad.

Bad Teacher

Se invierten los papeles

Los que tendrían que ser los buenos, es decir, los que han sido los buenos tradicionalmente en el cine y en la televisión –no tan lejos tenemos una serie como ‘Glee’ en la que un personaje parecido a la antagonista de aquí y más exagerado, busca nuestra empatía—en este film son los malos. Y viceversa. Lucy Punch está deslumbrante en este papel de persona sonriente y generosa, que parece que no podría entrañar ninguna maldad. Como el de ella, todos los personajes de ‘Bad Teacher’ están llevados al extremo, pero no diría que llegando a lo bufo.

Se invierten los papeles porque no son los alumnos los gamberros y los profesores quienes deben dar una lección.

Asimismo se invierten los papeles de quienes tradicionalmente han hecho reír. En ‘Bad Teacher’ las que tienen gracia son las mujeres. Cameron Diaz demuestra que tiene grandes capacidades cómicas y sostiene el humor de prácticamente toda la película durante un metraje con una presencia suya casi constante. Escenas como la del lavado de coches, se podrían visionar por sí solas como si se tratase de videoclips. El personaje secundario de Phyllis Smith también es grande.

Jason Segel me parece que tiene aquí uno de sus papeles menos afortunados. Quizá se debió al doblaje –pues no pude verla en v. o.—, pero la cuestión es que lo encuentro poco gracioso e inadecuado para el papel. Lo mismo le ocurría a Eric Stonestreet, que me encanta en ‘Modern Family’, pero de nuevo, podría ser cosa de la voz elegida. Eso no quiere decir que no haya personajes masculinos con gracia, pues las escasas intervenciones de Thomas Lennon son de lo más hilarante de la película y Justin Timberlake, que sabe perfectamente reírse de sí mismo, borda un personaje irrisorio.

Bad Teacher

Risas hasta el final

Una comedia que comienza con un personaje protagonista tan negativo y viciado parece condenada sin remedio a ese problema que presentan casi todas las cintas de este género: el tercer acto de redención sin gracia.

‘Bad Teacher’ logra saltarse este escollo y nos ofrece diversión hasta el minuto final. (Spoilers) La profesora mala, obscena, interesada solo en el dinero y con gran apetito sexual no deja de ser así porque algo le haya hecho darse cuenta de su error. La profesora sigue siendo mala, mala profesora. Su único aprendizaje –y eso que está en un colegio— radica en darse cuenta de que no necesita operarse los pechos, lo cual, como lección vital es bastante más positivo, y decidir darle un consejo a un “pagafantas” que lo necesitaba acuciantemente. El resto de su comportamiento se mantiene intacto.

Esto no implica que su personaje no sufre una evolución, pues lo que consigue es aprender a vivir con lo que tiene, con lo que hay, y disfrutarlo en cierto modo.

Ni un atisbo de comedia romántica

El único fallo que le encuentro a la película es que se elija a Jason Segel como galán romántico. El actor, físicamente, no está a la altura de Cameron Díaz y esa diferencia no se mitiga –aunque se intenta que sea así— ni con carisma, ni con ingenio, ni con encanto, ni con ningún otro atributo positivo que lo pudiese convertir en atractivo. Por lo tanto, la relación entre ambos, aunque pueda ser creíble, no rezuma química o chispa entre los personajes. Sin embargo, pensándolo con frialdad, hay que reconocer que el emparejamiento no es tan descabellado, ya que él le ofrece lo que ella necesita en ese momento. El que no se hable de amor o de relación duradera, sino de otro tipo de disfrute mutuo, consigue que esta extraña pareja funcione (fin del spoiler).

Bad Teacher

Banda sonora y conclusión

La elección de las canciones que acompaña cada uno de esos momentos es perfecta, con White Snake, Judas Priest, Dio… lo único que extraña es que no aparezca el ‘Hot for Teacher’, de Van Halen, pero quizá fue por evitar la obviedad.

‘Bad Teacher’ puede apestar a película por la que no vale la pena pagar una entrada, sino que es preferible dejar para cuando salga en formato doméstico. No obstante, mi experiencia, con esas expectativas, fue más que satisfactoria y casi sorprendente, pues me topé con una comedia divertida hasta el final, desenfadada y que rompe con casi todos los esquemas. Mi opinión es que vale la pena acercarse al cine y pagar una entrada.

Mi puntuación:

3,5
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